
¡Nuevo MuecoConsejo de los colores! En esta ocasión te vamos a hablar del naranja, que si lo piensas un momento, muchos de los colores de la tierra los podemos encontrar entre los naranjas. Aunque tiene un papel secundario en nuestro pensamiento, pensamos antes en el rojo o en el amarillo, su mezcla da como resultado el naranja. Éste muestra a menudo el verdadero carácter de un sentimiento, pues el naranja une los opuestos rojo y amarillo y refuerza lo que les es común.
El naranja ha quedado como un color exótico. De hecho, antes de que Europa conociera las naranjas, no existía el color naranja. Es inútil buscar una referencia exacta a este color en libros antiguos, lo más próximo es el "rojo amarillento". La naranja es originaria de la India, de ahí pasó a Arabia y luego a Europa.
En dicha línea está la mandarina, que procede de China, como su color es el mismo que el de los trajes de sus funcionarios -los mandarines-, los portugueses les pusieron, de forma no muy cariñosa, ese nombre. Por lo que llamar de la misma forma a un ministro que a una fruta ya demostraba lo extraño que era para los europeos el color naranja.
Un color con mucho sabor
Es un color que está lleno de sabor y aroma. Si el rojo es dulce y el amarillo es acido, las salsas agridulces de la cocina asiática son en su mayoría de color naranja.
Los romanos por ejemplo tenían el dios Dioniso, dios de la fertilidad, de la embriaguez y del vino, en suma, el dios de las diversiones mundanas. Y a éste se le representaba vestido de color naranja.
Se trata también del color de la diversión, de la sociabilidad y de lo alegre, este es el lado fuerte del naranja, ya que une y armoniza. Un ejemplo muy gráfico es Epi, el entrañable personaje del cómic de Barrio Sésamo, tiene naturalmente una cara anaranjada, a diferencia de la a menudo enfadada cara amarilla de Blas. Igualmente, por motivos similares, los payasos suelen tener el pelo naranja.
Entre las cualidades que se le atribuyen a este color está lo llamativo, por lo que muchos diseñadores publicitarios recurrían a lo vistoso ópticamente. Hacían del naranja un color omnipresente y por ello, se acabó convirtiendo también en el de la publicidad no deseada.
También es el color de lo peligroso, ya que el veneno se identifica con una calavera y el fondo naranja, las luces de los intermitentes de los coches también son naranjas, señal de alerta. También es el color que más se contrasta con el mar, al margen de la luz que haya, por eso es el color de los botes, flotadores y chalecos salvavidas.
Noqueado por la industria del plástico
Además, es el color de lo inadecuado, y esto es porque durante decenios ha sido el color típico de los plásticos. Al comenzar su era dorada, los fabricantes estaban orgullosos de sus materiales artificiales, y como no hay ningún material natural naranja, se convirtió en el típico de todos los plásticos. Desde los destornilladores hasta las batidoras, todos tenían el mango o asas naranjas. Pero había un inconveniente, los compradores no podrían elegirlos de otros colores. Al principio, era signo de la vanguardia del diseño moderno y con el tiempo ha pasado a ser el color identificador del diseño del ayer y más allá, del anteayer.
Como color de vestimenta no es un color que, como el negro o el blanco, se pueda llevar sin riesgo en todo momento y ocasión. Quien viste de naranja, quiere llamar la atención. Por eso se relaciona con lo frívolo o de lo original. Sin embargo, en el caso de las novias, desde que se casan de blanco, el azahar, flor del naranjo, ha sido la preferida para las coronas y ramos nupciales.
Por otro lado, la actividad puede ser amarilla cuando es ligera y serena, anaranjada cuando en ella hay inquietud y roja cuando es intensa y energética. El acorde amarillo-naranja-rojo es el acorde cromático de una intensificación. El rojo representa la culminación, el naranja, la traslación al estado culminante, entra también en el acorde de la excitación y la pasión.
Y el anaranjado es resultado de la combinación de la luz y el calor. Su claridad no es tan hiriente como la del amarillo y tu temperatura no es tan sofocante como la del rojo. El naranja ilumina y calienta, es la mezcla ideal para alegrar cuerpo y espíritu. Mezclado con blanco o matizando con marrón, el naranja pierde algo de su fuerza pero nunca su calor. El naranja es un color femenino, pero aspira al rojo masculino.
Transformación y perfección
En China, el amarillo es el color de la perfección, el color de todas las cualidades nobles, mientras que el rojo es el color de la felicidad y del poder. Igualmente, el naranja no se limita a estar entre la perfección y la felicidad, sino que tiene un significado propio y fundamental, es el color de la transformación.
En la India y China el nombre del color naranja no es el de la fruta, ese es el del azafrán, el colorante naranja que produce la "reina de las plantas". La religión monástica india no tardó en propagarse al vecino chino. En el budismo, el naranja es el color de la iluminación, que según el pensamiento budista representa el grado supremo de perfección. Anaranjadas son las túnicas de los monjes, hechas de una única pieza sin costuras que envuelve el cuerpo. Además, la bandera de la India es anaranjada, blanca y verde. En esta bandera, el naranja representa al budismo, pero también el "coraje" y la "disposición al sacrificio". Pero la razón más importante del gran aprecio a este color es que el color de su piel tiene ese tono anaranjado, del mismo modo que los humanos de piel blanca idealizan el color blanco, aunque su piel no sea de un blanco radiante.
La mejor combinación, con el naranja
Una vez contada todas las curiosidades y anécdotas de este color seguro que te has preguntado, ¿y en casa qué? ¿Qué me aporta el naranja? Pues principalmente se suele usar para complementos como flores y cojines ya que proporciona mucha calidez al espacio. Además, es muy fácil de combinar con otros colores como el rojo y los ocres.


Si crees que le falta color a tu salón, dale el toque con estos cojines y ya verás como gana en vitalidad. Acompañados del marrón (foto del principio del post) nos trasladan a ambientes de montaña.

Por otro lado, si te atreves con las paredes aquí tienes un ejemplo de como quedaría este color, sin duda alguna, hará destacar toda la decoración.

En cuanto a la combinación, el naranja y beis se llevan a la perfección y son por tanto la pareja perfecta.


Úsalo también en tu mesa ya que es un color que subirá el ánimo en ella, por descontado que a tus invitados les llamará bastante la atención.

Y por último, ¿tienes un dormitorio como éste con paredes oscuras y quieres quitar esa sensación negativa que produce ese color? Pues no dudes en abusar de textiles naranjas que te producirán muy buenas vibraciones.

Y hasta aquí este nuevo MuecoConsejo, que no será el último dedicado a los colores. Si quieres ver los anteriores, pincha en este enlace. ¡Ah! Y si necesites que te asesoremos no solo a la hora de montar cualquier estancia de tu casa sino también a la hora de decorarla, no dudes en contactar con nosotros.