¿Usar el blanco en casa? Elegante, combinable y agranda el espacio

¡Continuamos analizando los colores! Y hoy es el turno de uno que se suele usar mucho en Navidad y según el simbolismo es además, un color perfecto. Color del bien y de la perfección ?? De hecho, el acorde blanco, azul y oro son los colores de la verdad, la honradez y el bien. ¡Ahí lo llevas!

También de la categoría y es que hay que destacar en este sentido la «white tie» de rigor en las invitaciones a los grandes bailes. Pero esto no significa que el invitado deba acudir con una corbata blanca sino algo muy distinto, los caballeros deben vestir frac, uno de cuyos complementos es siempre una pajarita blanca y solo los camareros usan con el frac una pajarita negra (mientras que un invitado solo debe utilizar pajarita negra con esmoquin). La «white tie» indica también como deben vestir las damas, traje de noche largo en este caso. Estas clásicas y supremas vestimentas festivas pueden verse todos los años por ejemplo en eventos tipo la ceremonia de entrega de los premios Nobel. 

La univocidad y la exactitud son los lados fuertes de la verdad. Quien quiere convertir lo negro en blanco se empeña en un imposible. Al igual que el negro lo volvía todo negativo ahora el blanco lo vuelve todo positivo. De ahí, por ejemplo, la habitual expresión de «blanquear la historia». 

Si está blanco, está limpio

Igualmente, la limpieza es exterior y la pureza está por dentro, en el interior. Y ambas se asocian el color blanco, no hay alternativa. Lo que ha de ser higiénico, ha de ser blanco. Sobre lo blanco se puede ver cualquier mancha, lo cual permite controlar fácilmente su limpieza. La ropa es blanca de rigor cuando se manipulan alimentos, los cocineros, los panaderos, los carniceros siempre van vestidos de este impoluto color. En cambio, los fruteros y dependientes de supermercados, que venden productos ya elaborados, pueden llevar ropas de otros colores. También las personas dedicadas a cuidar enfermos visten enteramente de blanco, mismo color del que suele ser el mobiliario de los hospitales. 

Por otro lado, es el color del diseño minimalista como bien ocurre con el negro, ambos son los colores esenciales de este tipo de diseño ya que para este estilo el único interés eran las líneas arquitectónicas y a menudo manifestaban bien poco interés en las necesidades de los habitantes y visitantes de esos edificios. Pero en el diseño posmoderno devolvió el ornamento y el color a los objetos como expresión de viveza e ingenio. No obstante, el blanco ha continuado siendo el color principal, se ha convertido en un color de fondo, sobre el cual los demás colores ganan en vistosidad. 

El color de la inocencia

La azucena blanca es símbolo de paz, pureza, de inocencia y para ahuyentar a brujas y demonios, los supersticiosos utilizaban (o utilizan) la «triple ofrenda blanca», es decir, casi siempre de harina, leche y huevos. Y por ir más allá, el animal típico de los sacrificios es el inocente cordero blanco.

Por otra parte, el negro es símbolo de luto, al igual que el blanco, como ausencia de color. Los trajes de luto blanco no son de una tonalidad radiante ni de tejidos brillantes sino mate. Es el acorde con la idea religiosa de la reencarnación, que no considera la muerte como una despedida definitiva del mundo. En Asia, donde esta creencia está muy implantada, éste es el color del duelo, algo que en Europa estuvo en otros tiempos difundido este tipo de luto.

En muchas regiones, las mujeres se colocaban en los entierros grandes paños blancos que les cubrían la cabeza y el tronco. Sin ir más lejos, el luto de reinas y princesas era blanco ya que su estatus no les permitía vestir de negro como las personas corrientes. Este también es el color de los muertos, de los espíritus y fantasmas, por eso se les envuelve en una mortaja blanca con la idea de que cuando resuciten deberían ir vestidos de blanco. 

El cambio de la moda al blanco vino de la mano de la revolución francesa donde la burguesía obtuvo la victoria contra la antigua nobleza. A partir de ese momento los burgueses deseaban imponer sus valores, los cuales eran: libertad, igualdad y fraternidad. La moda antigua, creada por la nobleza, era una demostración de la riqueza y lo que los burgueses deseaban mostrar era grandeza espiritual y valores de la cultura. 

Si vestías de blanco, jefazo

El blanco también era antiguamente un símbolo de estatus, el color de la camisa que llevaba un hombre en el trabajo era signo de su rango profesional. Los obreros vestían camisas azules o grises. En una camisa blanca podía reconocerse a los superiores, cuyo trabajo no manchaba. Aún hoy las camisas más elegantes son las camisas blancas. Y cuando más elevada la posición profesional, más conservadora es la vestimenta.

Por otro lado, el vestido de novia blanco con corona y velo no es una tradición muy antigua, esta moda nació en el siglo XIX pero ¿cómo vestían antes las novias? Pues ni siquiera existió la idea actual del «traje de novia», se vestían con sus mejores prendas, no había una moda, de hecho, como se explica en el color negro se vestían con ese tono porque era un traje que después podían usar para cualquier otra cosa. Ante todo hay que ser prácticos.

La primera mujer que se casó conforme a la moda actual fue la novia más famosa del siglo XIX, la reina Victoria de Inglaterra, quien vistió un traje de satén natural blanco y algo que causo sensación, un velo. Una novia con velo en la cabeza era algo nuevo, pues solo se llevaba después de la boda. A lo que si le unimos que en 1830 fueron apareciendo las primeras máquinas de coser, da como resultado que muchas mujeres podían realizar su sueño de ser reinas al menos por un día casándose de blanco. 

Lingüísticamente hablando es sinónimo del vacío, ya que cuando hablamos de cualquier cosa en blanco es porque está vacía, por ejemplo, un cheque en blanco. La palabra álbum significa blanco en latín ya que es un libro vacío el que vamos a rellenar con nuestros recuerdos y lo que está vacío es ligero, por eso se asocia a lo claro, de ahí que la ropa de verano sea clara y la ropa invernal oscura. Las prendas claras reflejan los rayos solares, por lo que son más frescas.

También hay alimentos a los que se le denominan blancos, como la carne de pollo, no solo porque su color sea más claro que la carne roja sino porque tiene menos grasa y menos valor nutritivo. 

¿Y qué le aporta el blanco a mi casa?

Si buscas calma y una atmosfera relajante, el blanco es la apuesta segura. Eso sí, es necesario jugar con la ropa en la cama y el resto de textiles para que el dormitorio no quede demasiado plano.

Y si quieres darle algo de color, hazlo en los tejidos, dependiendo del color que quieras combinar, te dará distintas sensaciones y efectos.

Es perfecto para un dormitorio de pequeñas dimensiones, ya que éste hará que parezca algo más grande. ¡Ah! Y aprovecha para darle más protagonismo a la pieza más importante de tu dormitorio, la cama.

Igualmente, si las vistas son la protagonista de tu dormitorio, no dejemos que nuestras paredes se lo quiten, elige la madera para los muebles y fibras naturales para los textiles para darle calidez, el resto lo hacen las vistas.

¡Una propuesta distinta! Este dormitorio con el baño integrado queda todo mimetizado, algo que ocurre al poner todo blanco incluyendo techos, paredes y muebles.

¿Eres de un estilo boho chic? Pues mira este dormitorio con ausencia total de color, totalmente blanco combinado con la madera.

Y fijo que esta cocina acristalada, con una ligereza espectacular debido a su gran iluminación natural y a sus muebles blanco, te va a encantar.

Mientras que en una cocina pequeñita en «u» abierta al comedor, parece mucho más grande por dos razones, por el color del mobiliario y el hecho de que esté abierta hace que el espacio respire. Y además, esos azulejos que están tan de moda, le dan un toque retro.

Si nos vamos al comedor, si buscas elegancia absoluta: blanco y dorado. Es clásico, pero a la vez sofisticado y muy chic. Y la mesa de madera es la que aporta la calidez. ¿Además te has fijado en que la cocina está integrada en estos comedores? Esa es la magia del blanco.

¿Quién dijo que el blanco no funciona perfectamente con otros colores neutros?

¿Lo ves todo muy blanco? Tiene arreglo, rompe esta monocromía con flores y evitarás que la decoración resulte aburrida.

Y yo no sé cómo será para ti el blanco en las cortinas, pero para mí es imprescindible en una casa. ¿Por qué? Porque agrandan el espacio, dejan que pase la luz, encajan en cualquier estilo decorativo, dan sensación de frescor, agrandan la altura de la habitación, realzan la decoración y no son las protagonistas, es decir, no pasan de moda. Además, son perfectas para combinarlas con cortinas doble y dan sensación de calma y relax.

Sara Murcia
Sara Murcia
Graduada en Administración y Dirección de Empresas, no sólo es una de las personas responsables de MuecoCeuta, también te cuenta como experta en la materia, las últimas tendencias en interiorismo y decoración
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