¿Quién diría que el negro tiene hasta 50 tonos distintos? Pues así es. El negro es el color de la juventud y el motivo es porque los jóvenes lo asocian a la moda y a los coches caros, mientras que los mayores a la muerte, de ahí que se considere el color del final. El acorde blanco –gris– negro es el acorde del final ya que el blanco es la suma de todos los colores de la luz y el negro la ausencia de ésta.

Por lo que es el color del duelo, del luto. En este sentido hay que destacar que los israelitas en duelo se echaban ceniza sobre la cabeza y vestían un sayal oscuro semejante a un saco. Esta actitud reflejaba la renuncia a la vestimenta de colores alegres y el adorno. Igualmente, en algunas culturas los hombres se cortaban el pelo y la barba en señal de duelo; en otras, por el contrario, se dejaban crecer el pelo y las uñas. Pero también en el duelo tiene su papel la creencia mágica de que “lo semejante cura lo semejante”, por lo que en algunos lugares se visten de negro para alejar a los demonios negros y que no se lo lleven a uno.

El color de la negación

Así es, de hecho, como hemos explicado en alguno de los colores anteriores, cuando le añadimos un poco de negro a cualquier color se convierte en un sentimiento negativo. Por ejemplo:

  • El negro con el amarillo simboliza egoísmo y culpa, las señales de advertencia son de este color y si no las acatas podrías sufrir un accidente.
  • Con el violeta es misterio e introvertido pero este acorde es el menos negativo porque es el color del cielo nocturno.

Todo lo relacionado con la maldad también se asocia al negro, quien habla mal de otro, lo “de-nigra”. Cuando decimos que vemos un asunto muy negro, queremos decir que presentimos que con él ocurrirá lo peor y si eres una persona que “todo lo ve negro” pues sí, eres un pesimista. Y quien hace chistes sobre asuntos que a los demás inspiran horror pues tiene un “humor negro”.

Igualmente es el color de la mala suerte, en un “día negro” suceden cosas malas. De hecho en la bolsa establecieron el “viernes negro” tras varias caídas de ésta ese mismo día de la semana. Y en cuanto a los supersticiosos, de todos conocidos es el temor a que se les cruce un gato negro.

Exclusividad y elegancia

En las disposiciones sobre los colores de las vestimentas, la nobleza se reservaba los colores luminosos, quedando para los estratos inferiores los colores oscuros y deslucidos. El color significaba poder pero en la Edad Media desaparecieron los colores y el mundo se oscureció.

Algo que definitivamente ocurrió cuando España llegó a ser una potencia mundial e instauró en 1480 la Inquisición. Entre otras cosas, un cierto poderío de este calibre a nivel imperio dicta las modas y en la corte española el color negro dominó durante siglos, pero cuando fue derrotada por los Países Bajos, éstos cambiaron la moda aflojando la ropa, sin embargo, el color tendencia permaneció.

Otra curiosidad es que las novias vestían de negro y lo único que llevaban blanco era el velo, ¿por qué sería? ¡Pues fácil! Por una mera cuestión práctica, era un vestido que luego podían volver a usar para cualquier otra celebración ya que el blanco solo se llevaba una vez en la vida y era un lujo.

Además, también es el color de la elegancia porque simboliza la renuncia al deseo de llamar la atención, es la elegancia sin riesgo. Esto se ve con particular claridad en la moda masculina conservadora; los trajes elegantes, el frac y el esmoquin, son siempre negros.

¿Y por qué se prefiere siempre las ropas negras? Porque producen un efecto delimitativo, es decir, hacen que quien los viste destaque y adquiera importancia. Quien viste de negro no necesita hacerse el interesante con otros colores, le basta con su personalidad.

Además, este color en la vestimenta va adquiriendo preferencia año a año, sobre todo, en los adolescentes. Y las causas son varias:

  1. Negro es el color de la individualidad. Lo usan grupos que se quieren diferenciar del resto como por ejemplo los rockeros, góticos… Es el color de la protesta y la negación. Vamos, la misma adolescencia.
  2. No depende de las modas.
  3. Es el que mejor sienta a los rostros jóvenes. Cuanto mayor es una persona, más mayor parece vestida de negro

Éste también es el color de la ilegalidad, la anarquía, significado que adopta en expresiones ya cotidianas tales como dinero negro, mercado negro o listas negras.

Por el contrario, en África este color tiene una connotación totalmente distinta, el negro es lo más bello. Además, se creó en 1960 un movimiento “black-is-beautiful”, que produjo efectos en las tendencias y se dejó de seguir la moda “blanca” para centrarse en sus propias tradiciones. Lo que popularizó el “etno-look”.

Color objetivo y favorito de los diseñadores

En este sentido hay que destacar que los espacios negros parecen más pequeños que los blancos. Los muebles negros dominan el espacio, parecen más pesados y macizos. Debido a su fuerte contraste con el entorno, el negro se muestra anguloso y duro, un sofá negro parece más duro e incómodo, por ejemplo que otro claro. Y los muebles negros enseguida parecen gastados, pues en ellos los arañazos se ven más. El blanco resplandece, con lo que aumenta ópticamente su superficie, mientras que el negro concentra su efecto en los límites del objeto. Aunque los objetos negros parecen más pequeños que los blancos, el negro es el color de lo grande.

“La forma sigue a la función” es el eslogan del clásico diseño moderno, significa la renuncia de los ornamentos, a los patrones superfluos. Todo se vuelve “neutro”; negro blanco o gris. Como hemos dicho antes con el negro en la moda, en el diseño también pasó lo mismo, la renuncia al color permite que el lujo se evidencie por sí mismo. De hecho, gran cantidad de productos eran negros por dicho motivo; aparatos de televisión, cámaras fotográficas, relojes de pulsera…

En general, la combinación de negro y blanco la asociamos a lo inequívoco e incluso a la verdad. En el ajedrez y todos los juegos que no decide el azar y sí la habilidad del jugador, se enfrentan blanco y negro.

En casa, el negro da juego

En cuanto al interiorismo, si lo aplicamos por ejemplo a una pared, le da al salón un toque elegante y de profundidad, pero para su aplicación tienes que tener muy en cuenta la iluminación buscando fuentes de luz natural o multiplicándola con espejos. Asimismo, si te lanzas a esta idea contrástalo con el blanco, que es el color más luminoso.

Si el espacio es pequeño pero el negro está dentro de la paleta de colores con la que queremos decorar nuestra casa ¿por qué no? Todo es saber combinarlo. Las piezas más grandes que sean de tonos luminosos y luego en los detalles usa este preciado color negro o incluso mételo en algún mueble que quieras resaltar como en esta foto, fíjate en las estanterías.

¿En las paredes te parece demasiado? Pues no pasa nada, ¿por qué no usarlo en la carpintería? Sin duda alguna, le darás mucha personalidad a tu casa.

Si en tu hogar juegas con el negro, te gusta lo sofisticado y distinguido

Por otro lado, si tu dormitorio tiene muchísima iluminación natural, si además la reforzamos con la luz artificial y con techos muy, muy, muy altos, usa este negro grisáceo junto con las molduras ya que crearán un ambiente envolvente y mágico gracias a las sombras y volúmenes de las molduras.

Pero si no te atreves con el negro en gran formato, empecemos entonces como siempre por los textiles, añádele a tu estancia elegantes cojines con estampados negros como los de las firmas Casamance y Coordoneé. Aquí van algunos ejemplos.

Mientras que en dormitorios tanto infantiles como juveniles también podemos usarlo pero sin abusar, por ejemplo con alfombras lavables o a través de vistosos papeles pintados.

¡Ah! Y si combinas la madera con el blanco y el negro conseguirás un comedor con un estilo “étnico chic” ¡espectacular! Yo lo quiero para mi casa, ¿y tú?

Si nos trasladamos a la cocina, tampoco pasan desapercibidas las combinaciones del negro con el dorado, equilibrándolo con el blanco. En esta imagen se puede ver un conjunto elegante, sofisticado, muy personal y hasta con su puntito art decó.

Y por ir un poco más lejos, ni los electrodomésticos se libran de este color ya que hoy podemos encontrar en todas las marcas frigoríficas negros, lo que aporta distinción y exclusividad.

Por otra parte, el chéster es un clásico del diseño y si le sumamos la tapicería de color negro no podría ser más exquisito y estiloso. Perfecto para ambientes tanto clásicos como vanguardistas.

Otras opciones son tratar de conseguir un resultado minimalista, como en la primera imagen, o nórdico, la segunda. Ambas con alfombras de corte étnico por lo que hace que estos dos estilos tengan un toque ecléctico.

Y no podíamos pasar sin hablar del negro en los baños, en pleno auge en toda la grifería, mamparas y detalles de muebles. Personalmente, es donde más me gusta este color con diferencia ya que como se puede ver en los siguientes ejemplos el resultado puede ser equilibrado y armonioso.

Si en tu hogar juegas con el negro, te gusta lo sofisticado y distinguido

Y por último, si quieres sorprender a tus invitados, pues apuesta por una vajilla negra. Distinguido detalle que además potenciará el color de los alimentos que pongas en tu mesa.

Sara Murcia
Sara Murcia
Graduada en Administración y Dirección de Empresas, no sólo es una de las personas responsables de MuecoCeuta, también te cuenta como experta en la materia, las últimas tendencias en interiorismo y decoración

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